Y aquel día, de pronto apareciste
en aquella casa antigua de madera
Siempre te veía, pero nunca te conocí
Así me miraste con esos ojos.
Me abrazaste por la cintura
Cara a cara, frente a frente
Por primera vez nos mirábamos
Nos hablábamos como nunca.
Y por aquellos pasillos caminamos
Piso de madera, muchas personas
Miles de puertas, algunas cerradas
Así y todo siempre me abrazabas.
Curioseando abrimos una puerta
Mucha gente mirando algo
Aquello lo más importante
La imagen eterna de Jesús.
Y te pregunté, qué celebran?
En tu mundo no lo hacen, me preguntaste
En ese momento no comprendí nada,
Y me dijiste: Acá Todos los días son Año Nuevo.
No comments:
Post a Comment